Jacob Kiplimo y Hawi Feysa revalidan sus coronas en la Maratón de Chicago
4 de octubre de 2026
Foto vía ESPN Run
Hay maratones que se ganan esperando, calculando, dejando que otros marquen el ritmo mientras tú observas desde atrás. Y hay maratones como el que corrió Jacob Kiplimo este domingo en Chicago: de punta a punta, sin esconderse, desafiando el reloj desde el primer kilómetro. El ugandés cruzó la meta en 2:02:21, una marca que lo coloca a un suspiro del récord mundial, y lo hizo liderando la carrera casi en su totalidad. Lo acompañaron en el podio los kenianos Amos Kipruto y Alex Masai. En la rama femenina, la etíope Hawi Feysa firmó 2:14:56, la quinta mejor marca de la historia en la distancia. Dos actuaciones que no solo reparten trofeos, sino que confirman algo que todo runner debería entender: la élite del maratón está empujando los límites fisiológicos del cuerpo humano a un ritmo que parecía ciencia ficción hace una década.
El contexto
La Maratón de Chicago es una de las seis World Marathon Majors —junto a Boston, Londres, Berlín, Nueva York y Tokio—, el circuito más prestigioso del running de calle. Chicago en particular tiene fama de ser "rápida": plana, con clima generalmente favorable en otoño y un trazado que históricamente ha visto caer récords mundiales (ahí corrió Eliud Kipchoge su 2:00:35 en 2022).
Que Kiplimo haya ganado "de punta a punta" no es un detalle menor. En el maratón de élite, la táctica dominante suele ser correr en grupo detrás de liebres (pacers) hasta cierto punto y luego definir en los últimos kilómetros. Liderar casi toda la carrera implica asumir el desgaste del viento, la responsabilidad del ritmo y una exposición psicológica enorme: no tienes a quién mirar, solo al reloj. Es una decisión de riesgo calculado, y salió perfecta.
Del lado femenino, Feysa se suma a una generación etíope y keniana que ha bajado el estándar de "élite mundial" a tiempos que antes eran exclusivos de un puñado de corredoras históricas. 2:14:56 la ubica en el quinto lugar histórico, un dato que refleja cuánto ha evolucionado el maratón femenino en la última década.
Lo que dice la ciencia
Correr de punta a punta a ese ritmo (cerca de 2:53 min/km sostenidos por 42 kilómetros) exige una gestión casi perfecta de la fatiga. La revisión de Azevedo et al. (2021) sobre el desarrollo de la fatiga en ejercicio autorregulado explica que el cuerpo no "se apaga" de golpe: es un proceso donde el cerebro ajusta constantemente el esfuerzo percibido en función de señales metabólicas, térmicas y psicológicas. Liderar una carrera sin referencias de otros corredores delante aumenta la carga cognitiva de esa autorregulación, lo cual hace aún más meritoria la ejecución de Kiplimo.
El tema del pacing (distribución del ritmo) también es central aquí. El estudio de Cuk et al. (2024) sobre variabilidad del ritmo en maratón muestra que los corredores de élite que logran marcas excepcionales suelen mantener una variabilidad de ritmo muy baja, es decir, corren casi exactamente al mismo paso de inicio a fin. Eso es precisamente lo que distingue una carrera "de punta a punta" exitosa de un intento fallido que termina en crisis en el kilómetro 35.
Además, investigaciones sobre diferencias de pacing entre hombres y mujeres en maratón (Nikolaidis et al., 2019) han encontrado que las mujeres tienden a manejar el ritmo de forma más conservadora y estable en la segunda mitad de la carrera, lo que podría explicar en parte por qué corredoras como Feysa logran sostener tiempos tan consistentes en distancias tan largas.
Detrás de estos tiempos también hay ciencia de nutrición aplicada: la revisión de Cao et al. (2025) sobre estrategias de carbohidratos en resistencia de elite confirma que la optimización de la ingesta de carbohidratos durante la carrera —hoy mucho más agresiva que hace 15 años, llegando a 90-120g/hora en algunos casos— es uno de los factores que ha permitido sostener ritmos tan altos sin "pegarse contra la pared" metabólica.
Qué significa para ti
No vas a correr a 2:53 min/km, pero las lecciones de Chicago sí aplican a tu próximo maratón:
- Define tu estrategia de ritmo antes de la carrera, no durante. La consistencia (bajo "running variability") correlaciona con mejores resultados, sin importar tu nivel.
- Practica correr solo, sin grupo, en tus entrenamientos largos. Te prepara mentalmente para sostener esfuerzo sin referencias externas, una habilidad clave si tu objetivo es un tiempo específico.
- Entrena tu nutrición en carrera tanto como entrenas tus piernas. La tolerancia a altas dosis de carbohidratos se construye con práctica repetida en entrenamientos largos, no se improvisa el día de la carrera.
- No subestimes la gestión de la fatiga percibida: aprender a reconocer cuándo una sensación de cansancio es manejable y cuándo es una señal real de alarma es una habilidad entrenable, no solo un rasgo genético de los keniano-etíopes.
Referencias
- Azevedo RA, Silva-Cavalcante MD, Lima-Silva AE. "Fatigue development and perceived response during self-paced endurance exercise: state-of-the-art review." Eur J Appl Physiol, 2021. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33389141/
- Cuk I, Markovic S, Weiss K. "Running Variability in Marathon-Evaluation of the Pacing Variables." Medicina (Kaunas), 2024. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38
Fuente original
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